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Síntomas y causas

Caries: cómo se originan y cómo se tratan.

Una caries es una pequeña perforación en el diente causada por el deterioro dental —y lo más frustrante es que apenas avisa hasta que está muy avanzada—. Si se detecta a tiempo, la solución es rápida y sencilla; si se ignora, avanza hacia el nervio y se traduce en dolor y en un tratamiento mucho mayor. A continuación, le explicamos cómo se forma, los primeros signos a los que debe prestar atención y en qué consiste realmente el tratamiento en cada fase.

Qué es realmente una caries

Una caries es un daño permanente en la superficie dura del diente que ha derivado en un orificio minúsculo. Comienza cuando el esmalte se debilita repetidamente por la acción de los ácidos y pierde minerales a un ritmo mayor del que la saliva puede reponerlos. En su fase más temprana —una mancha blanca de aspecto calcáreo—, el proceso a veces puede revertirse con flúor. Sin embargo, una vez que se forma el orificio, el diente pierde su capacidad de autorreparación y el deterioro avanzará lentamente hacia el interior a menos que se limpie y se empaste.

Cómo se forma el deterioro dental

Las bacterias que habitan de forma natural en nuestra boca se alimentan de azúcares y carbohidratos refinados, produciendo ácido como resultado. Ese ácido ataca el esmalte. No se trata tanto de la cantidad de azúcar, sino de con qué frecuencia se exponen los dientes: picar entre horas y beber refrescos o bebidas azucaradas de forma continua mantiene la boca en un estado ácido durante todo el día, sin dar tiempo al esmalte para recuperarse. El deterioro avanza más rápido allí donde la placa se asienta sin ser alterada: entre los dientes, en los surcos de las muelas y a lo largo de la línea de las encías. La sequedad bucal, las raíces expuestas y los empastes desgastados también aumentan el riesgo.

Los signos a los que debe prestar atención

En sus inicios, la caries suele ser silenciosa —y es precisamente por eso que las revisiones periódicas y las radiografías son fundamentales, ya que permiten detectarla antes de que usted sienta nada—. A medida que se hace más profunda, puede notar sensibilidad al frío, al calor o al dulce, un dolor sordo después de comer, una mancha blanca, marrón o negra visible, un hueco que puede palpar con la lengua o comida que se queda atrapada siempre en el mismo sitio. Para cuando aparece un dolor constante o punzante, el deterioro suele estar ya cerca del nervio —por lo que merece la pena actuar ante los primeros síntomas—.

Cómo se tratan las caries

El tratamiento depende de lo mucho que haya avanzado el deterioro. Una lesión incipiente de mancha blanca puede remineralizarse con flúor y una mejor higiene. Una caries ya formada se limpia y se restaura con un empaste. Si el daño es mayor y ha debilitado el diente, puede ser necesaria una incrustación o una corona para reconstruirlo. Si la infección ha llegado al nervio, una endodoncia salvará la pieza, y solo cuando el diente está demasiado dañado la extracción es la única salida. Cuanto antes se detecte, menor y más económico será el tratamiento.

Cómo evitar nuevas caries

El deterioro dental es, en gran medida, evitable: cepíllese dos veces al día con una pasta fluorada, limpie los espacios interdentales a diario y —lo más importante— limite el consumo de alimentos y bebidas azucaradas o ácidas a las comidas principales, en lugar de picar durante todo el día. No se enjuague con agua inmediatamente después del cepillado, para que el flúor actúe durante más tiempo. Las revisiones periódicas detectan esas caries tempranas e indoloras que resultan más económicas de tratar. Ninguno de estos pasos es extraordinario, pero la constancia es lo que mantiene sus dientes alejados del sillón dental.

Preguntas frecuentes

¿Puede una caries curarse por sí sola?

Solo en su fase más incipiente. Una mancha blanca calcárea —donde el esmalte ha perdido minerales pero aún no se ha formado un orificio— a veces puede remineralizarse con flúor y una mejor higiene. Una vez que se ha formado un hueco real, el diente no puede repararse a sí mismo y la caries necesita ser limpiada y empastada.

¿Cómo sé si tengo una caries?

Las caries tempranas suelen ser indoloras, razón por la cual las revisiones y las radiografías son las primeras en detectarlas. A medida que el deterioro se profundiza, puede notar sensibilidad al dulce, al frío o al calor, un dolor sordo tras comer, una marca visible de color blanco, marrón o negro, o comida que se engancha en un punto concreto. Un dolor constante suele indicar que ya está cerca del nervio.

¿Una caries necesita siempre un empaste?

No siempre: una lesión muy temprana de mancha blanca puede revertirse con flúor. Sin embargo, una vez que el deterioro ha formado un orificio, se requiere un empaste (o, para daños mayores, una incrustación o una corona), ya que el diente no puede curarse por sí solo y, de lo contrario, la caries avanzará hacia el nervio.

¿Qué ocurre si se deja una caries sin tratar?

Avanza. El deterioro se extiende hacia el interior en dirección al nervio, provocando sensibilidad, luego dolor de muelas y, finalmente, una infección o un absceso. Lo que habría sido un simple empaste puede convertirse en una endodoncia o una extracción. Tratar las caries a tiempo mantiene la intervención en un nivel mínimo, más económico y menos invasivo.

Este contenido no sustituye el consejo médico profesional. Este artículo ofrece información general para el paciente, no un diagnóstico ni un plan de tratamiento. Consulte siempre su situación particular con un odontólogo cualificado.

Referencias y fuentes

Ilustraciones © Tantalya Dental Clinic — diagramas originales creados para este artículo. El contenido educativo hace referencia a información de salud de dominio público procedente de la Biblioteca Nacional de Medicina de los EE. UU. (MedlinePlus). No existe afiliación ni respaldo por parte de terceros.

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